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Transcripción
Spanish, Castilian (Castellano)
¿Cómo cambia nuestra relación con Jesús
cuando recibimos el perdón de Dios?
Nadie ha conseguido llevar una vida pura. Por eso, sabemos que dependemos de Dios para todo.
Al concedernos su perdón y una nueva vida, Dios se convierte en nuestro Salvador.
Al capacitarnos para vivir esa nueva vida, también se convierte en nuestro Señor.
Un señor es alguien que guía y dirige a sus siervos. Sus siervos lo siguen y obedecen.
Él protege a sus siervos y les brinda todo lo que necesitan para prosperar y servirle.
Pero Dios no solo es nuestro Señor.
También quiere ser nuestro mejor amigo.
Antes de morir, Jesús llamó amigos a sus seguidores.
Cuando volvió a la vida, lo primero que quiso hacer fue comer con sus amigos.
Les mostró las heridas de sus manos
y de su costado.
Así, les demostró que había muerto y vuelto a la vida porque los amaba y porque quería estar con ellos para siempre.
Todos los días, Jesús está con nosotros,
perdonándonos, guiándonos, dándonos fuerzas
y protegiéndonos de nuestros enemigos,
incluyendo el mal que sigue dentro de nosotros.
Lo hace como nuestro Salvador, nuestro Señor
y nuestro amigo.