1 de 3Journey (Episode 8) · 3 capítulos

8.1 How Can I Follow Jesus?

Faith is a step you decide for yourself. It is the choice to identify your life with God.

Tu pregunta

Citas bíblicas

Compartir
Recursos gratuitos

¿Quieres profundizar en tu comprensión de la Biblia?

Únete a nuestro estudio bíblico

Transcripción

Spanish, Castilian (Castellano)
Decisiones, decisiones, decisiones. Algunas personas las odian, pero otras nacieron para tomarlas. Quizá te sorprenda saber que tomas una media de 20 000 decisiones al día, 250 de las cuales son exclusivamente sobre comida. Por otro lado, hay cosas en esta vida sobre las que no tenemos control, como cuándo o dónde nacemos, quiénes son nuestros padres o hermanos, o incluso nuestro nombre. No controlamos cómo venimos al mundo, pero podemos decidir cómo vivir en él. A medida que envejecemos, debemos tomar decisiones importantes: los amigos que elegimos, las asignaturas en el instituto o el trabajo que queremos conseguir. Tampoco podemos controlar en qué fe nos educan, incluso si no tienes educación religiosa. Sin embargo, depende de ti al 100 % hacer de la fe algo tuyo. En lo que respecta a ser un seguidor de Jesús, eso es algo que debes decidir por ti mismo. Pero también es algo que repercute en toda tu identidad, pues eres alguien a quien se le ha perdonado mucho, y eso conduce a un cambio en tu forma de vivir la vida y de tratar a los demás. Una de las parábolas más conocidas de Jesús es la del sembrador, que explica las diferentes respuestas que dan las personas a su invitación al amor y al perdón. Jesús cuenta que un sembrador salió a sembrar unas semillas. Algunas cayeron sobre el camino, vinieron los pájaros y se la comieron. La semilla en la parábola se refiere a la palabra de Dios, el mensaje de Jesús. Y la semilla que cae sobre el camino son las personas que al principio oyen el mensaje de Jesús, pero en realidad no lo entienden. El mensaje no echa raíces en sus vidas, por lo que el maligno, al igual que las aves, viene y se lo lleva. Jesús dijo que otra parte de las semillas cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esas semillas brotaron pronto porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y se secaron. Estas semillas se refieren a personas que escuchan el mensaje de Jesús y lo reciben con alegría; pero cuando surgen dificultades o problemas a causa de su fe, enseguida se apartan. Otra parte de las semillas cayó entre espinos que, al crecer, ahogaron la planta, y no dio fruto. Aquí Jesús hablaba de personas que oyen el mensaje, pero las preocupaciones de la vida y el engaño de las riquezas ahogan la verdad del mensaje de Jesús, de modo que este no da fruto. Pero otras semillas cayeron en buen terreno, que produjo una cosecha que rindió hasta cien veces más de lo sembrado. Aquí, Jesús hablaba de personas que oyen el mensaje y deciden de corazón confiar en este mensaje, seguir a Jesús y compartir su fe, influyendo en más personas de las que imaginaban. Recuerdo que a los 16 años tomé la decisión de seguir a Jesús. Pero lamentablemente, yo era como la semilla que cayó en terreno pedregoso de la parábola de Jesús. Cuando experimenté el amor y el perdón de Dios, me apasioné por vivir para él. Pero cuando aparecieron los problemas, esto me resultó un poco difícil. Unos años después de tomar esa decisión, ya no pertenecía a un grupo juvenil, y perdí a muchos amigos que seguían a Jesús. Al poco tiempo, ya estaba totalmente alejada de la iglesia, ya no hablaba con Dios ni estudiaba la Biblia. Durante este tiempo, lo peor y más perjudicial para mí fue quedarme atrapada en un ciclo infinito de salidas nocturnas para escapar. Me vi atrapada en un abismo de desesperación y no me gustaba en lo que me estaba convirtiendo. Pasaron algunos años y volví a clamar a Dios, consciente de que no podía seguir por donde iba. Fue un cambio duro para mí, ya que significaba cambiar mi forma de vivir la vida. Volví a la iglesia y me dediqué a ayudar en todo lo que podía. Esta vez, me parecía más a la buena tierra de la que hablaba Jesús. Desde ayudar en un proyecto del centro urbano de Dublín, hasta un trabajo increíble que me encanta, mi vida actual con Dios como centro ha tenido un profundo impacto en mí. Seguir a Jesús es una decisión importante que no se debe tomar a la ligera, pero estoy muy contenta de haberlo hecho, aunque tardara un tiempo en echar raíces en mi vida. Doy gracias a Dios por la persona fuerte y tranquila en la que me estoy convirtiendo, y por las amistades que me ha dado para ayudarme en los altibajos de mi camino en la fe. Dios ha cambiado mi oscuridad por alegría, y ahora estoy más conectada que nunca e influyendo positivamente en las vidas de los que me rodean.
JesusFilm