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Afterlife: Sadie Wants To Go To Hell
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Darkroom Faith11 de 13Episodio 11 de 13
Afterlife: Sadie Wants To Go To Hell
Afterlife explores questions about the reality and nature of heaven, and of hell. What entitles one to heaven and the eternal presence of God? What choices result in eternity in hell, without God forever?For additional video resources, go to https://darkroomfaith.com/
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Spanish, Latin American (Español)
Si encuentro en mí un deseo
que ninguna experiencia en este mundo
puede satisfacer,
la explicación más probable
es que fui hecho para otro mundo.
Fui hecho para otro mundo.
¿Hay vida más allá de esta?
¿O esta vida es un cruel error?
De cualquier manera.
Cielo o infierno, voy a por ti.
Tengo un secreto.
Toda mi vida he tenido preguntas sobre mi fe,
sobre Dios y sobre la religión.
Pero ahora voy a contarles mis preguntas,
mi lucha, mi duda.
Espero que puedan soportar...
...la verdad.
SADIE QUIERE IR AL INFIERNO
Sí pero, aunque en un principio
te resistas la idea del infierno,
haz una pausa para considera esta devastadora verdad.
Dios honra los deseos de aquellos que lo rechazan.
Así que, si no quieres estar con Dios,
no tienes que hacerlo.
Soy atea, quiero ir al infierno.
Sí, pero sigues pensando en el cielo y el infierno
como lugares a los que te envían.
Si somos en su mayoría buenas personas,
vamos al cielo.
Pero si eres como Hitler o algo así,
¿vas directamente al infierno?
Donde están todos mis amigos.
No entiendes el cristianismo,
crees que clasifica a la gente en el cielo y el infierno,
sobre una base aparentemente arbitraria,
pero la Biblia cuenta una historia diferente.
Estos dos han estado peleando sobre esto
desde el segundo año.
Por mi parte, quiero saber,
¿por qué Dios creó a los humanos,
si sabía que iba a tener que enviar
a algunos de ellos al infierno?
¡Oye, qué es lo que pasa!
¡Vamos, andando, andando!
Ah.
Nuestro mundo está infestado
con formas extremas de maldad.
Desde el racismo y la esclavitud,
a la violación y el asesinato,
el mal es tanto omnipresente como sistémico.
Proteger a alguien
suavizando las consecuencias de sus acciones morales,
deshonra y trivializa
el sufrimiento de la víctima.
Por supuesto,
luchar contra el mal y la injusticia
es una cosa.
Pero enviar a la gente al infierno,
es otra.
¿Cómo podría un Dios amoroso
enviar a la gente al infierno por toda la eternidad?
En pocas palabras,
el infierno es la vida sin Dios.
La gente va al infierno porque no quiere a alguien
que les diga cómo vivir su vida.
Quieren sus propias vidas, su propio camino.
Si quieres ser tu propio yo, tu propio salvador,
tu propio Señor, eso es el infierno.
Y es lo que consigues.
Pero de alguna manera, la comprensión más justa
de la vida después de la muerte
es la cristiana,
que dice que Dios te da lo que quieres.
Chicos, creo que los vecinos
acaban de llamar a la policía.
¿Qué? No es como si estuviéramos haciendo algo.
Esto es lo mismo que una moto.
Sí, ¡solo parecemos fantasmas raros!
"Eh, sí, hola, oficial.
Creo que acabo de ver tres fantasmas raros
montados en un carrito de la compra".
"Oh, ¿fantasmas raros? Ya vamos, señora."
Nadie creería que eso es real.
Al igual que el cielo y el infierno.
Oh, vamos,
¡eso no es ni siquiera una transición natural!
¿Quieres que crea que el infierno
es un lugar caliente y ardiente
donde pequeños demonios andan saltando
sosteniendo tenedores puntiagudos?
Eso es algo que le dicen a los niños pequeños,
para que crean a los adultos.
El infierno no es un lugar.
El infierno no es un lugar en el sentido tradicional,
pero es real.
O estás en la presencia de Dios
o no lo estás.
Y del mismo modo,
el cielo no es solo un lugar,
es una abreviatura de la bendición completa
de una relación con Dios.
Si Jesús es el pan de vida,
la pérdida de Jesús
significa que estamos hambrientos.
Si Él es la luz del mundo,
la pérdida de Jesús significa oscuridad.
Si Él es la resurrección y la vida,
la pérdida de Él es la muerte eterna.
Si Jesús es el Cordero de Dios
que murió por nosotros
la pérdida de Jesús
significa pagar el precio nosotros mismos.
Y eso es caro.
Sí.
Lo siento por haber sido tan tonta antes,
estaba muy hambrienta.
Estamos acostumbrados a eso. ¡Uf!
¿Sadie?
¿Mmm?
Cuando tu padre murió en segundo año,
¿qué sentías por el cielo antes de eso?
Está bien si no quieres responder.
No, está bien.
Antes de que mi padre tuviera cáncer,
siempre pensé
que todos terminaríamos en el cielo juntos.
Como si, cuando murieras, tuvieras tus alas de ángel.
Y luego en el hospital,
todos los miembros religiosos de mi familia
seguían intentando que rezara la oración,
para convertirlo en cristiano.
Como si fuera un boleto dorado
o algo así.
Nunca había pensado en el infierno
hasta ese entonces.
Extraño a mi padre más que nada, pero,
si ir al cielo significa que no podré estar con él,
entonces no quiero ir allí.
¿Qué le pides a Dios que haga?
¿Que borre sus pecados pasados?
¿Que les dé un nuevo comienzo?
¿Que los perdone?
Increíblemente, eso es exactamente
lo que Dios ha hecho, en Cristo.
Este es el gran escándalo de la fe cristiana.
Todos nosotros, incluso los peores,
podemos ser acogidos.
Y cuando llegamos al punto
de enfrentarnos verdaderamente
con lo que hemos hecho en nuestras vidas,
la culpa será aplastante.
Pero la gracia de Dios
extiende la esperanza y la misericordia,
y estará ahí para ti.
Lamento que te haya pasado eso,
de verdad.
Y quiero que sepas que como cristiano,
no me corresponde juzgar tu corazón.
El cielo no es algo que nos ganamos,
es algo que elegimos.
Y, cada uno de nosotros
tiene que hacer su propia elección.
Sí, y todo esto... ¡Cállate!
Continúa.
Bueno, ese amor que sientes por tu padre,
todos esos hermosos recuerdos,
son regalos de Dios.
El mismo Dios que no quiere nada más
que estar con cada uno de nosotros.
Él tiene una invitación abierta a su gracia, para todos.
Es increíble cuando lo piensas.
El cielo
es la presencia literal de Dios,
la fuente de todo lo bueno
en nuestras vidas.
Imagina perder
esa presencia por completo.
Eso suena como el infierno para mí.
¿Puedo hablar ahora?
¡No! ¡No!
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