Episodio
2.2 What is the Meaning of Christmas?
5 minFHD
Worth (Episode 2)·2 de 3Fragmento 2 de 3
2.2 What is the Meaning of Christmas?
Christmas is about God giving us his greatest gift: Jesus. Jesus is the opportunity to restore our relationship with God. Jesus wipes away our guilt and sin.
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Spanish, Castilian (Castellano)
En los últimos años, los irlandeses hemos gastado
cerca de 5 mil millones de euros en regalos de Navidad.
Piensa en todos los calcetines, bufandas y botes de gel de ducha.
De locos, ¿no crees?
Vamos, lo capto.
Tengo que ducharme más.
Cuando era más joven, mi regalo favorito eran las monedas de chocolate.
Para mí era más valioso que el dinero de verdad.
Dar un regalo puede ser estresante, pues este debe demostrar nuestro aprecio.
Queremos acertar con el regalo.
Una de las razones por las que ahora me gusta la Navidad, más que nunca,
es porque estoy empezando a comprender su significado real.
La Navidad se centra en el mejor regalo que Dios nos da: su hijo Jesús.
Y él sí acertó.
Fue un poco sorprendente, porque si yo hubiera sido Dios,
mi venida al mundo habría sido muy diferente.
Pienso en reflectores, una banda sonora épica.
o sea, tanto ruido como sea posible.
Pero sucedió lo contrario.
La incorporación de Jesús en la sociedad casi pasó desapercibida.
Aquellos que la presenciaron tampoco eran especiales en la sociedad.
Desde luego, no hubo alfombra roja.
Solo unos pocos oyeron a los ángeles que cantaban.
No hubo explosión, solo el susurro de Dios manifestándose.
La vida de Jesús también fue sorprendente, no la que uno espera del hijo de Dios.
Jesús vivió como tú y como yo.
Experimentó los mismos altibajos y dolores que sentimos nosotros.
Se sintió cansado, furioso, triste.
Se rio.
Lloró.
Tiraba piedras, pescaba.
Tal vez hasta llegó a dormir bajo las estrellas.
Jesús también hizo cosas sorprentes.
En una ocasión, Jesús llegó a un pozo en pleno día.
En medio del calor abrasador, una mujer se acercó al pozo, sola.
Por lo general, el agua se recoge al amanecer.
Pero la mujer era una paria, y por eso recogía agua a escondidas en pleno día.
Lo que Jesús hace a continuación es totalmente insólito.
En esa época, los hombres no hablaban con las mujeres en público,
mucho menos con una mujer con una reputación como la de ella,
y menos aún con una samaritana, pues judíos y samaritanos no se trataban.
Pero nada de eso perturba a Jesús.
Y en lugar de acusar a esta mujer, Jesús habla a su quebrantamiento.
Le ofrece el perdón y una nueva forma de vivir.
Él utilizó el agua del pozo para explicar que
«todo el que beba de esta agua volverá a tener sed.
Pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás».
En otras palabras,
no uses cosas terrenales para satisfacer una necesidad interior
que solo la conexión con nuestro amoroso creador puede llenar.
La mujer vuelve deprisa al pueblo para contar a sus vecinos lo ocurrido.
El cambio es tan radical que ellos quieren lo que ella ha descubierto.
Este encuentro es muy importante debido al pasado de la mujer.
La razón por la que era una paria se hallaba en los errores
de sus relaciones pasadas.
Sin embargo, en este encuentro, su vida cambió para siempre.
Jesús la liberó de toda la culpa y la vergüenza que la agobiaban.
Por eso Dios se hizo humano, para estar a nuestro lado
y reconectarnos con Dios, para traer luz a nuestra oscuridad,
para acompañarnos donde estemos y para ayudarnos a encontrar el camino.
A lo largo de los Evangelios,
hay personas sorprendidas por la bondad de Jesús hacia algunos
y desconcertadas por lo que él hizo.
Incluso el apóstol Pedro se sorprendió cuando Jesús intentó lavarle los pies.
El Evangelio nos muestra a Pedro apartando las manos de Jesús.
Jamás permitiría que el Dios del universo lavara sus apestosos pies.
Pero Jesús le dijo que él no había venido a ser servido, sino a servir.
El tema de lavar los pies de alguien hace 2000 años
es que era un trabajo muy repugnante.
La gente usaba muy poco calzado,
y en las carreteras había todo tipo de suciedad y vete tú a saber qué más.
De nuevo, Jesús tramaba algo con esto.
Aunque esto era un increíble acto de servicio, que Jesús
lavara los pies de los discípulos apuntaba a algo más importante.
Jesús estaba dispuesto a limpiar la suciedad de los pies
de los discípulos porque quería borrar toda la vergüenza
y toda la culpa por los actos inmorales en sus vidas.
Así como Pedro intentó impedir que Jesús le lavara los pies,
a nosotros también nos resulta difícil
permitir que Dios nos sirva y nos ame, y que lave nuestros pecados.
Esta es la verdadera historia
de la Navidad, de la luz en la oscuridad, del gran regalo
que quitaría los pecados del mundo.
¡Gracias por ver el vídeo!