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Transcripción
Spanish, Latin American (Español)
Ciertamente necesitábamos un Salvador.
Roma nos gobernaba con mano de hierro.
Se llevaron todo lo que teníamos de valor
y exigían impuestos sobre lo poco que nos quedaba.
Estábamos hambrientos física y espiritualmente
y necesitábamos a alguien que nos mostrara el camino a Dios.
Después de años de desilusión y lucha,
la mayoría de nosotros no podíamos tener esperanza.
Sin embargo Jesús ofrecía esperanza por dondequiera que iba.