Magdalena·20 de 46

The Woman at the Well

In those days, Jews and Samaritans hated each other. Yet Jesus talks with this Samaritan woman offering her living water.

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Citas bíblicas

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John 4:1-42
2 Corinthians 5:17
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Transcripción

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Jesús enseñó que Dios trata aun a los peores pecadores no como enemigos a destruir, sino como corderos que Él busca rescatar y devolver al rebaño. No sabíamos que esta manera de valorar y amar a la gente era aun para aquellos que habíamos despreciado por siglos, los mestizos cuyas tradiciones extrañas nos eran ofensivas, hasta que Jesús escogió viajar por Samaria. ¿Quién es esta mujer que todos desprecian? Es una Samaritana, ¿no es esa suficiente razón? Vámonos. Tenemos que comprar comida y no queremos que el Maestro espere. ¿Me das de beber? Tú eres un judío. Yo soy una mujer Samaritana. ¿Cómo me pides de beber? Si sólo supieras lo que Dios da, y quién es Él que te pide de beber tú le pedirías a Él y Él te daría agua que da vida. Señor, no tienes con qué sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde conseguirás el agua? Fue nuestro antepasado Jacob quien nos dio este pozo él y sus hijos y sus rebaños bebían de él. ¿Tú te dices ser más grande que Jacob? El que bebiere de esta agua volverá a tener sed. Pero quien beba del agua que yo le diere nunca volverá a tener sed. El agua que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Señor, ¡Dame de esa agua! Entonces nunca volveré a tener sed, ni tendré que venir aquí a sacar agua. Ve llama a tu marido, y vengan. Yo.. no tengo esposo. Dices bien cuando dices que no tienes marido. Has tenido cinco maridos, y el hombre con quien vives ahora no es tu marido. Me has dicho la verdad. Señor, veo que eres un profeta. Mis antepasados Samaritanos adoraban a Dios en este monte, pero ustedes los judíos dicen que Jerusalén es el lugar para adorar a Dios. Créeme, mujer, la hora viene en que no se adorará al Padre ni en este monte ni en Jerusalén. Ustedes los Samaritanos no saben a quien adoran, pero viene el tiempo, y ya esta aquí, cuando por el poder del Espíritu de Dios la gente adorará al Padre como Él es, ofreciéndole la alabanza pura que Él desea. Dios es Espíritu y sólo por el poder de Su Espíritu puede la gente adorarle como Él es. Es esa mujer. ¿Qué hace Jesús hablándole? ¿Sabe quién es ella? Yo sé que el Mesías vendrá. Y cuando Él venga nos va a decir todo. Yo soy Él. Vengan, vengan a ver al hombre que me dijo todo lo que he hecho. Vengan. ¿Será Él el Mesías? ¿El Mesías? ¿El Mesías? ¿El prometido que vendrá? No, no puede ser. Vengan a ver. Vengan. ¡Maestro come algo! Tengo una comida que comer que ustedes no saben. ¿Alguien le trajo de comer? Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y que acabe Su obra. La cosecha esta madura y lista para ser recolectada. ¡Mira cuanta gente viene! ¿Son las Buenas Nuevas para los Samaritanos? La gente del pueblo vino a Jesús y le rogó que se quedara y les enseñara. Nos quedamos dos días y muchos Samaritanos creyeron en Él.
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