Women's Resources·17 de 80

Miniatura de Jätku Leiba
CapítuloJätku Leiba
Miniatura de La Búsqueda - The Search
CapítuloLa Búsqueda - The Search

The Wind and the Wells

Rivka and Laila board up the well of a widow, Amira. Sara asks why Laila continues to help Amira. She and her kids keep drinking the bad water from their own well and get sick. They could come and get fresh water from the town. Rivka says they used to. But it was a lot of trouble. Later Noura asks about the meaning of the Holy Spirit. The Holy Spirit is God's presence. Though they can't see Him, He's there like the wind. Noura says she doesn't feel Him all the time. But Mariam points out that if they felt Him all the time, they wouldn't really be living by faith. But that He's always there. When Mariam walks with Rivka back toward Amira's, they talk about how drawing water from a good well or a bad well is a choice. No matter the circumstances, people can choose whether to follow the Spirit or to follow their own way. Like the wells, we choose which nature to go to. We're able to confess our sin at the moment we're aware of it and thank God for His forgiveness. Then we can choose to surrender control of our lives to Jesus and rely, by faith, on the Holy Spirit to fill us with His presence and power.

Tu pregunta

Citas bíblicas

Compartir
Galatians 5:22-23
1 Corinthians 2:14-15
1 Corinthians 3:1-3
Recursos gratuitos

¿Quieres profundizar en tu comprensión de la Biblia?

Únete a nuestro estudio bíblico

Transcripción

Spanish, Latin American (Español)
Rivka. El viento y los pozos de agua Tenemos que irnos. Volveré. Regresaremos. Creo que es suficiente, Noah. Madre, ¿estás bien? Sólo un poco cansada. Necesita descansar. Vamos madre. Te llevaremos a casa. No es para tanto. Lo siento. No debí haberme ido. No te preocupes por eso ahora, Laila. Te llevaremos a la cama. ¿Madre, qué pasó? Fuimos a visitar a Amira. Creo que el camino pudo haber sido demasiado para tu madre. Sabes que ella no debe esforzarse. ¿Por qué no fuiste tú en su lugar? Estaba lavando ropa, ni siquiera supe que había ido. Hijas, por favor dejen de discutir. Yo quería ir. ¿Por qué ella sigue yendo a casa de Amira? Se va a morir ayudándolos. No hay cura para su enfermedad, pero en lugar de morirse ellos, la van a matar a ella. Sara, no digas eso. Es cierto y lo sabes. Alguien tiene que detener esto. ¿Qué es lo que pasa con la familia de Amira? Sara tiene razón. Siempre están enfermos. Tu madre pensó que su pozo estaba contaminado. Les dijo que fueran al pueblo a traer agua. Y siguieron su consejo. Dejaron de beber el agua de su pozo hace un par de meses, y su salud mejoró de inmediato. Pero, luego... Luego dijeron que era muy lejos y era mucho problema... y empezaron a beber otra vez el agua de su pozo. Y todos enfermaron de nuevo. ¿Por qué perder tu tiempo y energía en esas personas tontas y necias, madre? Ella no lo entiende. Es su amor por ti lo que la enceguese. No te preocupes por Sara. Sólo descansa. Bebe un poco de agua. Ahora duerme. Duerme. Ven Miriam. Nuestro padre te dejó a cargo. Tienes que impedir que ella vuelva allá. ¿Detenerla? ¿De verdad crees que me va a escuchar? Si cree que Dios le dijo que hiciera algo, lo hará, independientemente de lo que diga. Eso no es cierto. Ella te escucha. Le dije que no fuera a esas reuniones semanales en la casa de Rivka, pero... Déjame ayudarte con eso. Ella irá de todos modos. Y tú y Miriam. Eso es diferente. Ah si, ¿te parece? Siento mucho lo que David dijo. Recuerdo cuando el primo de mi esposo se le acercó para ofrecerle el trabajo de recaudador de impuestos para los romanos. A Aarón le preocupaba lo que le haría a su reputación, aceptar ese trabajo. Es la razón por la que vino a trabajar aquí en lugar de quedarse en nuestra casa en Tiberia. Tu hermano tiene sus razones para no aceptarme. Sara dijo que te encontraría aquí. ¡Ah! ¡Nora! ¿Cómo estás? Bien. ¿Y tú? Bien. ¿Y tú, Miriam? Mi madre enfermó de nuevo. ¡Oh!, lo siento. Pero los demás estamos bien. Gracias. Vine a hacerte unas preguntas, Rivka. ¿Preguntas? Sobre... Sobre el Espritu Santo. ¡Ah! Preguntas fáciles. Nunca te hago preguntas fáciles. Ya entiendo todo lo que es fácil. Por supuesto. ¿Por qué no te sientas aquí mientras ayudo a Miriam a tender la ropa? ¡Qué agradable brisa! Este, Espíritu Santo del que hablas, ¿cuál es su significado? Ah, bueno... Antes de que Jesús ascendiera al cielo, le dijo a sus discípulos que siempre estaría con los que creyeran en Él. No físicamente, pero que su Espíritu, el Espíritu Santo estaría con nosotros. Por eso sentimos Su presencia en nosotros, aunque no lo podamos ver así como cuando sentimos el viento. ¿Puedes ver el movimiento de la ropa, ondulando con el viento? ¿Y sientes el viento en tu piel? ¿Y ves la brisa y las hojas que se mueven con ella? Porque vemos la ropa moverse y las hojas de los árboles en el campo, y lo sentimos en nuestra piel... sabemos que el viento sopla. No podemos ver el viento, pero podemos sentirlo. De la misma manera, no podemos ver al Espritu Santo, pero sentimos Su presencia en nosotros. Y podemos ver su efecto en el mundo, en la vida de las personas y en nuestra propia vida. Siento que Él está conmigo, pero no todo el tiempo. Creo que si lo sentimos todo el tiempo con nosotros, no estaríamos viviendo por fe. Eso es verdad, Miriam. Vivimos por fe, no por sentimientos. Y podemos elegir vivir en el poder del Espritu Santo todo el tiempo. ¿Es como aprovechar el viento de la misma manera que la vela de un bote de pesca? Supongo que sí. Pero... tienes que izar la vela en el mástil para atrapar al viento. Y ese es un acto de fe. Cuando le pedimos a Dios que nos llene con el Espíritu Santo, con la fuerza que nos guía y dirige nuestras vidas, esa es una oración de fe. ¿Y qué pasa cuando sacamos agua del pozo? ¿No es como llenarse del Espíritu Santo? ¿Qué quieres decir Miriam? Beber agua limpia, como la del pozo de la ciudad, nos refresca y nos da vida. El pozo de Amira tiene agua mala, como yo algunas veces. En ocasiones no quiero hacer lo que Dios quiere que haga. A veces quiero ser odiosa o cruel. ¿No es eso como sumergirse en un pozo malo? Supongo que sí, Miriam. ¿Qué pasa con el pozo de Amira? Miriam estaba diciendo que el pozo sucio de Amira se parece mucho a nuestra vieja naturaleza pecaminosa, la parte de nosotros inclinada a ser egoísta, cruel o engañosa. Y el agua limpia del pozo de esta ciudad es como el Espíritu de Dios. Míralo de esta manera: Cuando aceptamos el sacrificio de Jesús por nosotros y entramos a una relación con Dios, recibimos al Espíritu Santo en nuestros corazones y vidas. Pero Dios no nos obliga a obedecerle. Podemos elegir vivir en nuestra vieja naturaleza carnal que nos impulsa a hacer lo que está mal, o vivir en el Espíritu Santo, el poder y la presencia de Dios que nos guía a hacer lo que es correcto y agradable a Dios. Pero, a veces es difícil elegir vivir en el Espíritu Santo. Así como para la familia de Amira fue difícil caminar hasta la ciudad para conseguir su agua del pozo limpio, estamos acostumbrados al "viejo pozo" de nuestras viejas costumbres y hábitos. Pero, cada vez que elegimos nuestra vieja naturaleza, o volvemos a caer en los malos hábitos, podemos confesar nuestros pecados a Dios y decirle que nos arrepentimos. Y luego, podemos elegir beber el agua fresca del nuevo pozo de la vida, el poder del Espíritu Santo. Y todo vuelve a estar bien otra vez. Bueno, Miriam, nuestra relación con el Señor es clara y cercana, otra vez pero hay consecuencias por nuestros pecados. Y muchas veces tenemos que vivir con esas consecuencias. Creo que hoy saqué un poco de agua del pozo sucio y viejo. ¿Qué quieres decir? Cuando me enojé porque mi madre iba a la casa de Amira, me sentí bien sacando mi enojo. No puedo enojarme con mi madre porque está enferma, por eso me desquité contigo. Y eso no estuvo bien. Sentí que no era agradable a Dios, pero aún así te grité de todas maneras. ¿Me perdonas, Miriam? ¡Ah! Sara. Yo tambien he visitado últimamente el "viejo pozo". ¿El viento? ¿El pozo? No entiendo muy bien. Hay mucho más sobre quién es Dios y lo que Él está haciendo en el mundo que va más allá de nuestra comprensión. Lo importante es recordar que el Espíritu Santo es Dios con nosotros, cada momento, de cada día. Jesús prometió que estaría con nosotros para siempre. Que nunca nos dejaría ni nos abandonaría. Y por medio del Espíritu Santo Él es fiel a Su Palabra. Nunca estamos solos. Siempre podemos confesarle nuestros pecados a Él y tomar la decisión de sumergirnos en el pozo limpio de Su poder. Dios está conmigo. Y esa es una buena noticia. Sí. ¡Sí que lo es! Tengo que ver a mi madre. Y yo debo ir a casa, vamos. Toda tu charla sobre los pozos. Cuando Laila me habló una vez de Jesús dando "agua viva" a alguien, ¿estaba hablando sobre el Espíritu Santo? Sí, sí. Jesús encontró a una mujer sacando agua de un pozo en Samaria. María Magdalena estaba allí. ¡Ah! María dijo que la expresión en el rostro de la mujer era increíble. Había sido totalmente transformada por las palabras de Jesús. Había bebido de esa "agua viva", de la que le habló Jesús. Sé algo sobre eso. ¡Me he sentido tan limpia en mi interior desde que le entregué mi vida! Es como beber el agua más limpia, más fresca, y ser lavada hasta lo más profundo. Sigue bebiendo de esa agua, tía. Y si alguna vez sientes que te estás alejando, regresa a Él, confiesa lo que sea que te separa de Él y sólo respira, bebe del Espíritu Santo. Esa experiencia no sucede sólo una vez; puede suceder una y otra vez. Todos estos años, y nunca supe que podía vivir así. Tal vez ahora apreciarás más esta agua viva por haber vivido tanto tiempo sin ella. Bueno, debo irme. Prometí regresar a la casa de Amira. Creo que iré a ver cómo está Laila. ¿Puedo ir contigo, tía? Claro, Miriam. Tía Rivka, ¿alguna vez sacaste agua del pozo viejo? Por supuesto que sí, Miriam. ¿Cuándo? Bueno, no estoy contenta con algunas de las cosas que le he dicho a mi esposo. No estoy contenta con las cosas que les he dicho a Sara y David. ¡Pero honestamente a veces me provocan! Siempre me tratan como si fuera una niña. Ah, la gente nos hostigará. No hay ninguna duda de eso. Pero siempre tenemos una opción. Mira esos dos caminos frente a nosotras. Podemos elegir qué camino tomar. Podemos volvernos al Señor en oración y pedirle que haga en nosotros lo que no podemos hacer por nosotros mismos. Que nos dé la capacidad de amar a personas que no son dignas de amar, o tener paciencia cuando somos provocados. O podemos ignorar esa vocecita dentro de nosotros que nos atrae hacia Dios y entonces elegir atacar a alguien o hacer algo rencoroso o cruel. ¿Se hace más fácil a medida que envejeces? Bueno, creo que construimos hábitos para bien o para mal. Pero cuanto más podamos vivir en actitud de agradecimiento y sumisión a Dios, más fácil será para nosotros escuchar Su voz y responderle. Pero siempre es tentador elegir nuestro propio camino. Yo elegí este camino. Bueno, ese camino no me llevará a la casa de Amira. Lo sé. Gracias por caminar conmigo. ¿Qué similitud tiene el Espíritu Santo con el viento? ¿Qué ilustra la historia de Amira y los pozos acerca de nuestra nueva vida con Dios? ¿Cuándo fue la última vez que estuviste tentada a ceder a la "vieja naturaleza"? ¿Qué consecuencias enfrentaste? ¿Cómo cambiamos efectivamente nuestros malos hábitos? ¿Qué aprendiste sobre el Espíritu Santo?
JesusFilm