Women's Resources·21 de 80

Miniatura de Jätku Leiba
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Wedding Day

As they prepare for Mariam's wedding, Noura encourages Mariam to cultivate her own relationship with Jesus. Yacoub won't be able to lend his own relationship to her. Sara advises Mariam to spend time with God and she'll find peace. In preparation for marriage, the women in Mariam's life give her advice that's actually good for everyone, regardless of status. "I know what it's like to not have what I need. I also know what it's like to have more than I need. I have learned the secret of being content no matter what happens. I am content whether I am well fed or hungry. I am content whether I have more than enough or not enough. I can do everything by the power of Christ. He gives me strength" (Philippians 4:12-13). Paul speaks about being content in everything because Jesus alone is enough. By making that relationship our highest priority, and recognizing it above worldly matters, we can find contentment in everything.

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Citas bíblicas

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Matthew 25:1-13
Luke 10:38-41
Philippians 4:12-13
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Transcripción

Spanish, Latin American (Español)
Rivka. El día de la boda. Ah, ¿Laila? ¿Qué estás haciendo, Laila? Hoy es la boda de nuestra hija y aún falta mucho por hacer. Ah, que otros lo hagan. Vuelve a la cama y descansa. Descansaré mañana. ¡Ah! Mujercita. Míranos. ¡Qué pareja somos! Siempre encuentras algo para reírte. Es mejor reír que llorar. Recuerdo nuestra boda. ¿También te reíste ese día? ¿Reírme? Estaba muerta de miedo. Éramos unos niños... Y ahora, míranos. Estamos viejos, enfermos... ciego. No éramos niños, éramos adultos jóvenes. Estaba asustada. Pero, te respetaba, y mi padre respetaba a tu familia. Los años han pasado volando. Hemos madurado juntos, Moisés. No podría haber pedido una mejor esposa con quien envejecer. Ni yo un mejor esposo. Y hoy casaremos a nuestra hija. Que Dios la bendiga en su nueva vida. Ya faltan pocas horas para tu boda. ¿Tienes miedo? ¿Yo? ¿Miedo? No. Tengo terror. Pero sigo tratando de no pensar en eso. Bueno, estoy para recordártelo. ¡Tú y todos los demás! Madre, has trabajado muy duro hoy. Deberías descansar. No, no, no, hijita. No quiero perder ni un momento de este día. Me gustaría que tu hermano estuviera aquí. Pero, Madre, ¿no te lo dije? David encontró a Jacob en los campos. Y él le dijo que vendría a la boda. ¿David? ¿Hablaste con Jacob esta semana? No, por supuesto que no, madre. Jacob se lo dijo a Ayoub y él se lo dijo a Sara. Pero, madre, David va a venir. ¿No estás feliz? Ah, me alegra. Espero que tenga cuidado porque si los romanos lo encuentran... Es mi boda, madre. Todo saldrá maravilloso. Tu boda. ¡qué rápido creciste! Se hace tarde. Deberías empezar a vestirte ya. Bienvenidas, tías. ¡Muchas gracias por venir! Por supuesto que vendríamos. No debieron molestarse. Gracias, tía. Gracias. Oh, Miriam, ¡Es un día maravilloso! Bueno, ¿no es hora de que te vistas ya? Tienes razón. Vamos hermanita. Debes vestirte. Dalia, ven, acompáñanos. Eres una novia muy hermosa, Miriam. Estoy muy nerviosa. Todas lo estamos en el día de nuestra boda. ¡Ah! Estos dedos de vieja. Creo que les dejaré este trabajo a ustedes las más jóvenes. Nora, ¿compartirás algunas palabras de sabiduría con mi hija el día de su boda? La semana pasada me contaste la historia de Jesús sobre una boda. ¿Recuerdas Laila?, la de las diez vírgenes que esperaban al novio. Todas tenían sus lámparas, y cinco de las vírgenes habían traído aceite de sobra para volver a llenarlas; las otras cinco no. El novio tardaba en llegar. Espero que Jacob no llegue tarde. Podría pensar que él cambió de parecer. Estoy segura de que tus amigas traerán aceite extra por si él llega tarde. Se arruinaría la fiesta si las lámparas de todos se apagaran. No quiero celebrar mi boda en la oscuridad. Bueno, en esta historia, cuando los vecinos avisaron que el novio ya venía en camino, las vírgenes que no tenían aceite suplicaron a las otras que lo compartieran. Pero si lo compartían, no tendrían suficiente aceite para que alumbraran durante la fiesta de bodas. Y las cinco vírgenes insensatas salieron a buscar a alguien que les vendiera un poco de aceite. Y el mercado hacía rato había cerrado. Por supuesto, querida. Para cuando las cinco vírgenes insensatas regresaron, ya todos se habían ido para la fiesta de bodas y las dejaron. La verdad no entiendo, tía. Esta historia es sobre los invitados, no sobre mí. No creo que Jesús estuviera hablando de bodas. Creo que estaba hablando de nuestra vida Todos estamos esperando el regreso de Jesús. Algunos moriremos antes de que vuelva, pero debemos estar preparados todos los días para recibirlo. Nuestros corazones deben estar llenos del Espíritu Santo y enfocados en Él. Nadie lo hará por nosotros. Las vírgenes no podían prestarse el aceite entre ellas. Tu esposo no puede prestarte su corazón para Dios. Tienes que buscarlo por tí misma. Me gusta pensar en las palabras de Jesús todo el día. Por eso canto, por eso oro. También deberías hacerlo, Miriam. Siempre búscalo. Siempre pídele que te dé sabiduría. Cada día es una oportunidad para ti, de "comprar más aceite" para tu lámpara. Qué hermosa manera de recordar eso. Gracias tía. Con mucho gusto. Oye, Rivka, ¿tienes algo que te gustaría compartir con mi hija menor en el día de su boda? Te ves muy hermosa hoy, Miriam. Y nos aseguraremos de que tu cabello luzca perfecto, ¿cierto? El verte linda, tus ojos brillantes y tu rostro radiante, me hace recordar las palabras del apóstol Pedro, quien dijo que trenzar tu cabello no te hace bella. Y usar joyas de oro y ropa fina no te hace hermosa. Tu verdadera belleza viene desde adentro de ti. Y es una belleza que no se marchita. Dios le da un gran valor a esto. Recuérdalo hoy y siempre, Tu verdadera belleza viene de tu interior. Gracias, tía Rivka. Sara, ¿tú tienes algo que compartir con tu hermana? Bueno, sabes que estoy aprendiendo lo que significa ser una buena esposa. Y en un par de meses empezaré a aprender lo que es ser una buena madre. Pero, recuerdo la historia que la tía Rivka nos contó sobre María y Marta. ¿La recuerdas? ¿La historia cuando Jesús les visitó? Sí. Eso fue cuando Él y los discípulos viajaban por todas partes enseñando y llegaron a la aldea donde Marta vivía con su hermana María. Marta era la mayor y... se distrajo con todos los preparativos; lo necesario para alimentar a tanta gente. Pero, María, la hermana menor, como tú, Miriam, estaba feliz de sentarse a los pies de Jesús y escuchar lo que Él tenía para decir. Marta estaba molesta porque María no la ayudaba, y se quejó de ella con Jesús, pero entonces Jesús le respondió: "María ha escogido lo que es mejor, y no le será arrebatado." Supongo que yo soy como Marta. Es fácil para mí distraerme y preocuparme por el futuro y por todo el trabajo que tengo que hacer. Pero, creo que el secreto para ser una buena esposa, una buena mujer, es pasar tiempo orando, meditando en las Escrituras, y pensando en las palabras de Jesús todos los días. Y cuando paso tiempo con Él, tranquilizo mi corazón, le pido a Dios que me hable y puedo escuchar su voz; entonces estoy viviendo más como María y menos como Marta. Gracias Sara. Sara tiene razón. La vida nos llega un día a la vez, y cada día tenemos que hacer de nuestra relación con el Señor nuestra primera prioridad. Eso nos da alegría. Disfruta tu vida con tu esposo, Miriam. El profeta Nehemías dijo que el gozo del Señor es nuestra fortaleza. Encuentra la alegría en las cosas pequeñas. Sé agradecida. Y siempre lleva tus necesidades y peticiones al Padre Celestial en el nombre de Jesús. Así se debe vivir, tengas o no tengas esposo. Tú y yo sabemos eso, ¿verdad, Dalia? Supongo que sí. Por supuesto que sí. Dios nos ama tal como somos, querida. Incluso el apóstol Pablo escribió que pensaba que era mejor ser soltero que casado. ¿En serio? Sí. Dijo que las personas que no están casadas pueden concentrarse por completo en complacer a Dios. Hizo que ser soltero sonara como una bendición especial. Pero no le digas eso a Miriam. Dios es bueno en todas las etapas y circunstancias de nuestra vida. Y nos ama, no porque estemos casados o no, o tengamos hijos o no, sino porque nos creó para tener una relación especial con Él. ¡Se deleita con nosotros! Sólo tenemos que aprender a recibir Su amor a través de Jesús. Madre, te quiero mucho. Muchas gracias por todo. Siempre te amaré y oraré todos los días por ti, hija. Llegaron. ¡El novio ya llegó! ¡El novio ya está aquí! ¡Llegó el momento! Vamos, vamos. ¡Él está aquí! ¡Ella está llegando! En cualquier momento. ¡Ya viene! ¡La veo! ¡Sí! ¡David! ¡Viniste! Por supuesto que vine, hermana. Es tu boda. Aquí está tu hija. Hemos venido por la novia. ¡Qué hermosa! Te robaste mi corazón con una sola mirada de tus ojos, con una joya de tu cuello. ¡Fuera de mi camino! ¡A un lado! ¿Qué están haciendo? ¿Dónde está? ¿Dónde está? ¡Por favor, aquí no! ¡Lo encontré! ¡Ahí está! ¡Atrápenlo! ¡Atrápenlo! ¡Tráiganlo! ¡No! ¡Vamos! ¡Date la vuelta! Muévete. ¡Llévenselo! ¡No! ¡David! ¡Madre! ¡Madre! ¿En qué se parece y en qué se diferencia esta boda a las que tú has asistido? ¿Qué nos enseña acerca de nuestra vida, la historia de las diez vírgenes? En la historia que nos contó Sara ¿Te pareces más a María o a Marta? ¿De qué manera? ¿En qué son similares las historias de Nora y Sara? ¿Qué puedes hacer para que tu caminar con Dios sea tu prioridad?
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